domingo, 14 de junio de 2009

Copying Beethoven

Dos cosas salvan a esta película del cadalso: 1.) La actuación magistral de Ed Harris personificando al genio musical, y 2.) La banda sonora. Claro, la cinta tiene sus momentos también. Lastimosamente la directora se quedó corta al ordenar la trama y creo que no supo transmitirle a los espectadores los procesos mentales y emocionales del gran Ludwig Van Beethoven. (Como bien lo hiciera "A beatiful mind" con el Nobel John Nash, o "Amadeus" con Mozart).

La inmortalidad de Beethoven es difícil de igualar: la raza humana podrá extinguirse; la tierra podrá ser destruida; el apocalipsis podrá llegar. Pero su quinta sinfonía seguirá haciendo parte de los discos de oro incluídos en las sondas Voyager 1 y 2, lanzadas en 1977 con la esperanza de que algún día, dentro de miles (o tal vez millones) de años sean encontradas por otras formas de vida inteligente en los confines del universo. La obra de Beethoven, sin duda alguna, es de lo poco que nos dejaria bien parados como civilización... de lo poco que justificaría autodenominarnos "inteligentes".

Y en el entretiempo, ingenuos como yo, seguiremos preguntándonos cómo fue posible que este genio compusiera la novena sinfonía estando al borde de la sordera absoluta. Les dejo, pues, el extracto de la película en cuestión que incluyó la novena sinfonía de Beethoven.

domingo, 7 de junio de 2009

Colombianitis nórdica

He de confesarlo sin pudor alguno: Ayer escuché, vía internet, el partido Colombia-Argentina por las eliminatorias al mundial de Sudáfrica 2010. [No se asuste el lector, no hablaré de fútbol]


¡Oh! Gloria inmarcesible! ¡Oh! Júbilo inmortal! ¡Cómo extrañaba la mediocridad de los octogenarios periodistas de Caracol y la chabacanería de los "adultescentes" de Radioactiva, al narrar fútbol e interpretar lo que sucede en el campo de juego!!! Al leer la prensa percibo sentimientos de derrota y tristeza. ¡Pero yo la pasé tan bien! Cúanta falta me hacía escuchar esos dichos que regurgita nuestra sabiduría popular: "Maradona está mas aburrido que un paseo en tractor"; "Rentería da más vueltas que un travesti por el centro"; "Es que Messi es más peligroso que tomarse un guarapo con Prozac", juemadre!!! ¡Cuántas caracajadas!! A tal punto fue la intensidad de este reencuentro que yo no me tomaba el trabajo de imaginar cuán peligroso era Messi para el arco colombiano, sino, si de verdad, alguien se habrá tomado (por ignorancia, por prescripción médica o por simple depresión) un prozac y lo ha pasado con guarapo. Me imaginaba dando un paseo en un tractor...y...¡de verdad que debe ser aburridísimo!!! [Copenhague, queridos lectores, NO ES mas aburrido que eso.] Y bueno... no entendí muy bien lo del travesti... ¿se referían a vueltas sobre su propio eje? ¿Tanto así se mueven los travestis? ¿O vueltas alrededor de la misma zona? No sé. El caso es que los travestis en el centro [supongo que de Bogotá] deben sufrir de mucho mareo.


Y extrañaba mi propia incoherencia. En este viejo blog, despotriqué hasta más no poder del, por mi, más odiado representante de nuestros narradores: William Vinasco Ch. Hoy debo admitir que este badulaque ha dejado una estela de chabacanería que marcó una forma de narrar, y de unir burdas metáforas con información... un estilo que, digamos la verdad, me divierte. Esos berridos. ¡Por favor!! ¡Cómo extrañaba los berridos por radio y televisión!! "Mandriles que logran verbalizar sus emociones", dirá el mas sofisticado periodista nórdico. Pero para mi fueron como ángeles.... ángeles caídos de una hedionda borrachera en el caótico Olimpo soñado por Baco. Me entregué a ellos durante hora y media como un Prometeo encadenado esperando para que estos carroñeros embiestieran de nuevo con un: "¡Eso es mucha pelota, compañero compañero!!"--- mientras lo que otrora fuera una despectiva sonrisa en mi ante semejante expresión, había mutado, anoche, en una carcajada, cuyo origen ni el mismísimo Dios habría podido descifrar (¿animal? ¿humano? ¿será el demonio? ¿De verdad soy tan poderoso como para crear algo así? Vinasco... ¿eres tú?, habría preguntado Él)


Al final perdimos 1-0. Al final, Colombia no asistirá al mundial del 2010 después de ese resultado que completa (creo) nuestra tercera derrota consecutiva en las eliminatorias (y como la sexta desde que todo empezó). Yo sólo espero ansioso el próximo partido, para volver a estallar como un huevo de ganso cocinado en microondas, mientras mis vecinos, tal vez asustados por mi maniaco comportamiento, llaman al servicio psiquiátrico de emergencias para que me pongan una mordaza.


[Carajo!... me estoy volviendo como ellos]