En los últimos meses han habido dos noticias de la vida cotidiana danesa que me causaron cierta sorpresa.
La primera: Los abortos están creciendo de manera exponencial. De 10 mujeres que se embarazan en un mes, al menos 4 abortan. Lo más sorprendente es que acá se puede abortar incluso a las 12 semanas de embarazo. Dentro de los motivos que ellas aducen, están:
1.) Tener hijos hoy en día es muy caro
2.) Mi novio no lo quiere
3.) Yo no lo quiero: recuperar la figura es muy difícil
4.) Nosotros no lo queremos: no hay espacio en casa y por favor remítanse al punto 1.
5.) Soy muy joven.
6.) No quiero ser mamá.
(Ranking tomado del Periódico METROEXPRESS quien no publicó las cifras exactas para esta jerarquización, seguramente, porque las encuestadas podían escoger más de una opción o seguramente estandarizaron esto a partir de preguntas abiertas)
Teniendo en cuenta que acá las parejas reciben un auxilio del estado por cada hijo que tienen durante su primer año de vida, que la salud y la educación en todos los niveles son gratis y que el desempleo acá, es literalmente, voluntario, la lista de razones me pareció una forma de decir la cruda verdad:
7.) Es que el aborto es mi método de planificación familiar.
La segunda noticia tiene que ver con los jóvenes: ahora es la moda ingerir la nicotina como cocaína. Es decir: se toma el cigarrillo, se extrae el tabaco, se toma un billete de la más baja denominación, y se aspira pacientemente el contenido. Me llamó la atención la declaración de un entrevistado que decía: “Es más barato que la coca, es legal, bien inhalado puede tener efectos similares y lo mejor: no te dañas los pulmones y en casa nadie te pregunta por tu aliento.”
Esta salida tan salomónica me recordó un libro titulado “Celtic Sex Magic for couples, groups and solitary practitioners”. –sí, créanme, el libro es real, y está ubicado en el segundo puesto dentro del ranking “The 13 Most Baffling Book Titles” de Cracked.com– Es decir, vivimos en un mundo en que lo absurdo, si parece satisfactorio, resulta hasta inteligente para el usuario.
La noche en que leí esas noticias imaginé que podría escribir una historia para mi blog, en la que una pareja de jóvenes (21 años de edad para la nena, 19 para el hombre) se enteran un buen día que van a ser padres. Ella se lo dice a él en una noche de verano por celular… pero él está borracho, de modo que no sabe, ni siquiera al día siguiente, si el retoño por venir es real o no. Ella no quiere tenerlo: no puede beber ni tomar durante el embarazo, y eso, a los 21 años, es tan crítico, cruel y de mal gusto como las galletas sultanas mojadas en vino cinzano. Él la convence diciéndole que por el cigarrillo no se preocupe: no tiene que fumarlo: lo aspira y listo. Promete que será cuidadoso y mojará para ella el tabaco ligeramente con alcohol, de modo que ella sienta que nada le hace falta.
(Un día un colombiano en Copenhagen le ofrece en el shower a la futura madre un paquete de Pielroja que ella gustosamente acepta. Malanga esa hora: Los antojos de ella sobrepasan lo excéntrico a partir de entonces. En qué apuros veo al futuro padre para conseguir algo parecido… lo mejor que logra es un coctel de diferentes marcas que logró armar con la escoba juntando los residuos de varias “aspiradas”)
A los 3 meses viene lo inevitable: los fetos han crecido (vienen trillizos, porque al que no quiere caldo le dan mas de dos tazas), obligando al corazón y a los pulmones a desplazarse hacia arriba para hacer lugar a los nuevos miembros de la familia. El plexo solar pierde fuerza y ella ya no puede aspirar su coctel de nicotina como antes. Siente que necesita aspirar mas fuerte pero no puede porque no le entra mas aire!
La situación es insoportable. Deciden abortar.
Al salir del hospital llaman a su amigo colombiano y le preguntan si tiene un paquete de Pielroja de sobra.
FIN DE LA HISTORIA
Pero me arrepentí de desarrollarla. Al volver a leer el par de noticias que mencioné entendí que la orfandad emocional en Dinamarca supera la ficción. Y yo debía volver a mi realidad: bajarme del tren, caminar a mi casa, leer los correos, vagabundear en la web mientras como algo… y si…. volver a “bloggear”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

5 comentarios:
Hola Camilo, tenerte de regreso es una muy buena noticia...
Espero que este nuevo espacio te permita "decir" a tus anchas.
Ojalá la segunda etapa de tu faceta de cronista sea larga, fructífera y plena de imágenes mentales para aquellos que nos deleitamos en tus descripciones...
Abrazos,
Diana.
Hola Camilo, deberías desarrollar la historia! Me ha gustado mucho... Muy, muy... un humor... muy agradable el tuyo.. Ví tus fotos sobre "KunDinamarca" en FB. Deberías agregarlas a tu Blog. Van mucho con lo que escribes... Espero seguirte leyendo... Besos y hasta pronto..
La segunda Diana que comenta, desde Suiza...
Hola Camilo..
Como un joven Danes tengo que decirte que hay muchisimos errores en tu Blog!
1. Los abortos en Dinamarca son legales hasta la semana 12 (es decir 3 meses, NO 5!!)
2. El aborto esta aqui como un metodo de planificar tu vida.. ES BUENO!!
2. NUNCA he escuchado de oler tabaco..
3. si quieres oler tabaco, no rompes cigarillos, pues compras tabaco puro que es mas barato..
4. no se puede oler tabaco, es grueso sabes.. Para olerlo tienes que calentarlo, y asi pierdes la nicotina... Y entonces no tiene ningun sentido!
Saludos..
Thanks por los comments.
Anónimo:
Corrección 1, hecha.
Los demás puntos están FIELMENTE reproducidos del Metroexpress. No hay lugar a correcciones, por lo tanto. Sobre el aborto no fijé una posición moral (no he dicho si es bueno o es malo, justamente para evitar estas dicusiones).
Thanks por los comments.
Anónimo:
Corrección 1, hecha.
Los demás puntos están FIELMENTE reproducidos del Metroexpress. No hay lugar a correcciones, por lo tanto. Sobre el aborto no fijé una posición moral (no he dicho si es bueno o es malo, justamente para evitar estas dicusiones).
Publicar un comentario